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El Plan de Contingencia, o pensar en lo imposible
Por:
Freddy Mercado Chopitea
Los
eventos vividos en algunas ciudades de Bolivia, la semana del 10
de Febrero de 2003, quedarán marcados en las memorias de
quienes presenciamos de manera directa e indirecta esta realidad.
A la tragedia y el dolor se suman las consecuencias económicas
de un considerable número de instituciones y empresas, además
de muchos comerciantes informales, quienes deben ahora reconstruir
sus negocios que con mucho esfuerzo lograron levantar.
¿Qué
es un Plan de Contingencia?, bueno, al igual que un seguro, es algo
que todos debemos tener pero esperamos nunca tener que poner en
marcha. Dicho de otra manera, es preparase para administrar, de
manera sistemática, la incertidumbre que se cierne cuando
la tragedia, sea esta por el hombre o la naturaleza, golpea y destruye
todos o casi todos los activos de la organización.
El
primer paso en la elaboración de un Plan de Contingencia
consiste en identificar los activos críticos para el funcionamiento
del negocio u organización, evento al que deben asistir al
menos los directivos de área, personal operativo medio y
algún representante del Directorio.
En
esta etapa se listan y enumeran todos los activos, procesos y personal
que representan factores críticos en la operación
del negocio, lo que en algunos casos puede ser un equipo especial,
como un torno de alta precisión, o una base de datos de las
transacciones realizadas. La identificación de las personas
con responsabilidades estratégicas es también importante,
ya que una empresa sin el operador del torno de alta precisión
tendría tantos problemas como si le faltara el torno mismo.
El
segundo paso consiste en localizar posibles sustitutos, por ejemplo
tornos similares en otras empresas o ciudades, sistemas de respaldo
de la información, o personas calificadas para la operación
de estos equipos. Al tratarse de un Plan de Contingencia se deben
considerar todas las alternativas, incluso a la competencia, lo
que se decidirá más adelante dentro de una estrategia
de acción.
El
tercer paso es asegurar las disponibilidad de estos recursos en
caso de desastre total, aspecto que se logra gestionando contratos
de alquiler de oficinas en hoteles, alquiler de equipo y máquinas,
e incluso contratos de servicio eventual a futuro, de parte del
personal calificado seleccionado.
Finalmente
el cuarto paso incluye la ejecución de un simulacro, éste
se debe realizar de manera programada y con la participación
de todo el personal de la empresa para poner en evidencia posibles
falencias o limitaciones de la solución propuesta.
Estos
planes de contingencia no devuelven a nadie lo perdido, pero nos
ayudan de manera notable a encontrar respuestas en medio de la incertidumbre
y el desconcierto que surgen después de sufrir la destrucción
que vimos en días pasados en tantas empresas, negocios, industrias
y familias bolivianas. Yo tengo un plan, y espero nunca tener que
usarlo.
Resumen profesional
Freddy
Mercado Chopitea es ingeniero electrónico y ha realizado
los estudios de Maestría en Dirección y Administración
de Empresas del Tecnológico de Monterrey en la Escuela Militar
de Ingeniería de la ciudad de La Paz.
Su
carrera profesional le ha permitido conocer el modelo de negocios
de algunas empresas del mercado local así como internacional,
habiendo realizado soluciones de comunicaciones e internet en varias
ciudades de América latina y los Estados Unidos.
Actualmente
es consultor de negocios electrónicos y marketing, además
de ejercer la docencia en la EMI, la UPB y el IBEE.
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