LAS ECUACIONES DEL LIBRE ALBEDRÍO

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6. La Consciencia Plena
6.1 El Poder del Karma
Antes de actuar podemos dejarnos llevar por la ruta más probable o podemos escoger un camino distinto. Eso depende de nosotros mismos:

"Lo que eliges eso te espera. Las preferencias de tu alma revelan tu verdadera naturaleza"
(Mundaka Upanishad)

La ruta más probable lleva a un atractor (el "propósito") en nuestro espacio de fase. La buena noticia es que la Mecánica Cuántica nos permite reprogramarnos en cualquier momento y las veces que queramos y de este modo definir un nuevo atractor. Después de eso nuestro comportamiento promedio parecerá causal y kármico (porque nuestro espacio de fase estará sesgado), pero el atractor es flexible. Si nuestra mente está en el letargo, si nuestra mente cree en el "todopoderoso" Karma, difícilmente se esforzará en escoger un camino distinto a la ruta más probable. En ese caso los estados neuronales evolucionarán por su propia entelequia y nuestra consciencia hará de espectador y no de Director de la obra. Los pensamientos se sucederán kármicamente sin nuestra intervención y entonces diremos "Es mi karma" frente a cualquier cosa que nos pase, lo cual será cierto, pero fue nuestra pasividad lo que le dio ese poder al Karma. En el otro extremo, se puede desarrollar la "Conciencia Plena", lo cual inicialmente es agotador, pero nos da absoluto control sobre nuestros pensamientos.

6.2 La Consciencia (o Presencia) Plena
Aclaremos una cosa: la función de nuestro cerebro corresponde a generar estados neuronales o funciones de onda colapsadas que interpretamos como pensamientos. Por lo tanto, nuestro cerebro sería un "Computador Cuántico" que pasa iterativamente desde un estado cuántico superpuesto (todos los posibles estados neuronales atingentes) a un estado cuántico colapsado (EL pensamiento final). Quien ha desarrollado la "Conciencia Plena" ha convertido su mente en un Faro que supervisa los colapsos de la función de onda (el Faro corresponde a uno de los ingredientes enteléquicos que permite la Ecuación de Schrodinger). ¿Cómo puede conseguirse esto? Simplemente opinando, opinando a cada momento sobre los pensamientos que dispara nuestro cerebro (esto se conoce como Meta-Cognición). Si no nos gusta el camino que está siguiendo la función de onda (si no nos gusta el atractor que conseguimos vislumbrar), nuestra consciencia lo hará notar interviniendo directamente en el siguiente colapso y cambiando de este modo la ruta y el atractor. Con detalle, el mecanismo para cambiar la trayectoria en el Espacio de Fase sería el siguiente:
- En cierto momento colapsó una función de onda (o apareció un pensamiento) que fue mal catalogado por el Faro
- A continuación el cerebro volvió a pasar a un estado cuántico superpuesto. La función de onda corresponde a una combinción lineal de todos los posibles pensamientos que se puede tener en la siguiente iteración. Para ser exacto, la función de onda contiene todos los posibles estados neuronales asociados a las capacidades de nuestro cerebro (por eso es positivo el instruirse y aumentar nuestros conocimientos, porque así la función de onda tendrá más términos y habrá un mayor espectro de pensamientos desde donde elegir)
- El Faro revisa los términos de la función de onda y escoge el estado neuronal X necesario para cambiar la ruta y el atractor
- El cerebro obedece y de todos los estados neuronales posibles, se queda con X. En ese momento la función de onda colapsa, convirtiendo al pensamiento X en una realidad.
Lo anterior nos indica que el Faro está encauzando el disparo de los neurotransmisores, o en otras palabras, la mente está guiando a la materia.

Este mecanismo también explica la diferencia entre el "tiempo sicológico" y el "tiempo einsteniano". El tiempo sicológico corresponde al ritmo con el cual colapsa la función de onda. Entre un colapso y otro, nuestro cerebro estará "en blanco" (en un estado cuántico superpuesto o en una combinación lineal de estados), pero el tiempo einsteniano seguirá fluyendo. Si visualizamos un potencial peligro, el Faro ordenará , por razones de supervivencia, un mayor ritmo en el colapso de las funciones de onda neuronales, por lo que los sucesos externos se verán más lentos y así tendremos más tiempo (sicológico) para reaccionar. Lo contrario corresponde a un ritmo de colapso más lento: el reloj de nuestra CPU se habrá aletargado. Este mecanismo también explica las "anomalías temporales" que experimenta la gente que practica formas avanzadas de meditación.

Según el modelo básico que he expuesto (no lo tomen al pie de la letra o estarán confundiendo las ideas con la realidad) el cerebro sería el instrumento de apoyo de la mente para poder participar en este universo. Cuando un Ingeniero verifica la firmeza de un puente se apoya de una calculadora, pero es el Ingeniero quien decide los cálculos que va a realizar la calculadora. Así mismo, quien ha desarrollado la Conciencia Plena tiene control sobre el resultado del colapso de las funciones de onda neuronales. O sea:

(El Ingeniero) : (La Calculadora) = (El Faro) : (El Cerebro)

Si se cree que el Karma es quien determina nuestra vida, así será, pero siempre estuvo abierta la opción de cambiar el atractor o de desligarnos sicológicamente de éste. Puede que el Karma también funcione como se describe en "El Abogado del Diablo":

"- ¡Pero tú me obligaste a hacerlo! ¡Pasaste a llevar mi Libre Albedrío!
- Te equivocas, no fue así. Yo sólo puse el
escenario, pero tú decidiste"

Según Krishna es posible cambiar el atractor:

"Quien conoce su propio espíritu a través de su Visión Espiritual, al tiempo que sabe que la naturaleza de este mundo es el cambio, ese hombre dejará de ser arrastrado renacimiento tras renacimiento por la fuerza de su destino"

La Conciencia Plena nos llevará a la libertad total. Nuestros pensamientos y actos serán completamente enteléquicos:

"- ¿Por qué lo hace? ¿Por qué se levanta Sr. Anderson? ¿Por qué sigue luchando?
-
PORQUE ESO ES LO QUE YO HE DECIDIDO"

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