Carolina Rodríguez

Vasija

Una vasija puede ser:
                    un cántaro de agua fresca
                    una urna funeraria
                    o:
                    una presea artística
todo depende:
                    de los ojos que la miren
                    del talento que la cree
                    o:
                    de la vocación de la vasija.
Carlos Alberto Roldán

afuera quedan

afuera quedan
la noche como cuchillo mellado
el perro
el propio frío de mis huesos
la primera letra de un último alfabeto
un dios que no encontré
el eco de algún nombre

y ojos que siguen viendo
una inercia de estrellas muertas
y creyendo
como si no hubiera cabido en el alma
un insensato día lleno de horas
expandido en la ,mente
mientras todo se suspende en el aire

 

Marta Rotonda

Esa voz...

Esa voz, 
mezcla de barrio aporteñado
y de suburbio 
más cerca de los pastos...
Esa voz que se excusa 
y se abalanza,
esa timidez llena de audacia...
Esa voz busca mi centro
en algún lugar que soy entera...
Esa voz que desatina mis vórtices 
con vorágine de cuatrimotor...
Esa voz...


Alejada de todo círculo,
navegando en mi propia isla,
sólo la antena de tu voz 
da cuenta de mi realidad.


Horacio Salas

Dar de nuevo 

Los poemas dialogan entre sí 
Si cambian de lugar cambian mensajes se hacen guiños 
descubren senderos en las cuevas 
resplandecen con fuegos de colores 
se sumergen en el perfil del arrecife 
comienzan una nueva lección de alfarería 
al transformar el número de página cambian los                                                                        correlatos 
distorsionan la esencia del reflejo encienden luces y                                                                                   bengalas 
a veces silencian evocan un filme de piratas los cuadros                                                                                   del museo 
unas corvas doradas en la tarde amarilla 
se cambian de lugar inician un recorrido inédito 
desde una biblioteca polvorienta desde una antología 
se presentan de pronto en el Botánico se anuncian al                                                                  cruzar una avenida 
entre los contraluces de algún recuerdo ajeno 
se maquillan el rostro con colores de guerra 
se trasladan como los nubarrones 
las palabras de Góngora o Quevedo pueden viajar en jet 
encuadernarse 
o imprimirse en papeles transparentes 
con solo cambiarlos de lugar en los capítulos 
con barajar de nuevo. 



 

fijando vértigos 2008 ® Todos los derechos reservados

Hosted by www.Geocities.ws

1