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Es importante señalar que no son los infantes los receptores de información de los adultos, sino que éstos se encuentran en constantes interacciones, a las que tanto uno como otro, aportan competencias sensoriales. Un ejemplo de ello es la relación con la madre , el padre y hermanos.
Cuando el niño
comienza a explorara su medio ambiente, a ampliar su esquema cognitivo,
también se expone a sufrir sucesos negativos por la inexperiencia; estos
accidentes ponen en peligro la vida del niño y su integridad física;
muchos de los objetos de adultos son juguetes para el niño, que
busca identificar su funcionamiento y comprobar cómo reaccionan.
Lugares criticos.
Los lugares críticos que
se han identificado en el hogar son: la cocina, los cuartos de baño y los
lugares en donde se guarden objetos, utensilios, medicamentos y objetos de
limpieza y/o aparatos eléctricos. Por todo lo anterior, hay que tener en
cuenta los siguientes puntos:
Cuando el niño está entre
1 y 2 años, es necesario cuidar sus desplazamientos para ayudarlo a
descubrir su medio ambiente pero previniéndole de posibles accidentes y
eliminando objetos peligrosos de sus exploraciones.
Hay que guardar los
productos de limpieza que usualmente son tóxicos lejos de los alimentos,
y en lugares cerrados bajo llave o en lugares altos.
En la cocina se debe
verificar que los mangos de las ollas que estén al fuego queden hacia
adentro parta evitar que el niño los tome. No deje que los niños estén
o entren a la cocina.
Los accidentes que sufren
más los niños son los siguientes: intoxicaciones, quemaduras,
electrocuciones, asfixias, caídas, heridas, consumo de cuerpos extraños.
Esto se puede evitar guardando todo como cuchillos, tijeras, agujas, lápices,
etc.
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