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¿Qué es el RIESGO PAÍS?
En medio de la crisis que mantiene nerviosos a los mercados internacionales, el enigmático término "RIESGO PAÍS" ocupa cada vez más espacio en los análisis de los operadores financieros, que saben de qué se trata, y también de los políticos que están empezando a entender —bajo presión—, sus alcances y a darse cuenta que el termino se refiere a la seguridad de los mercados internacionales en un país y evidentemente que el costo de los prestamos varia inversamente proporcional de acuerdo a la confianza de la comunidad financiera en el país deudor (menor confianza, mayor riesgo y mas altas tasas de interés) .
Pero lo más llamativo es que el "riesgo país" también empezó a instalarse entre la gente como tema de conversación, o de preocupación. Hoy es el ingrediente que reemplaza al seguimiento obsesivo del precio del dólar o de las tasas de los depósitos a plazo fijo, dos inquietudes clásicas de las clases medias de países generalmente deudores como México, Brasil y Argentina durante las crisis de preconvertibilidad.
Por eso, aún sin comprender del todo sus alcances el termino, en los hogares se sospecha lo peor cuando desde los medios se informa que "subió el riesgo país". La gente, sin saber, intuye al menos que está en "zona de riesgo", en sus finanzas publicas.
Pero, ¿qué es el riesgo país? En términos simples, el "riesgo país" es una tasa de interés promedio, que surge de calcular los precios y las tasas de rendimiento de determinados bonos de la deuda del país deudor.
El costo del crédito
Se lo considera también el interés adicional (sobre la tasa que paga el Tesoro de los Estados Unidos por bonos del mismo plazo) que debe pagar un Gobierno para endeudarse. Por eso, cuanto más alto el riesgo país, más caro es el crédito para la Argentina (país con serios problemas actualmente) y más costoso el tenor de la crisis.
Recientemente, cuando el riesgo país llegó a los 1.070 puntos (o lo que es lo mismo, una tasa de interés anual del 10,7 por ciento), significaba que la Argentina tenía que pagar una tasa adicional del 10,7 por ciento sobre la tasa que el mercado le cobra al gobierno de los Estados Unidos, que hoy está en torno al 5%. Es decir: el costo total de un crédito para la Argentina era de 15,7% (10,7 más 5).
Esa tasa de interés es lo que hace inviable pensar en una salida de la recesión. Por eso Domingo Cavallo mencionó más de una vez ayer su preocupación por que baje rápidamente el riesgo país, a través de la firma y acuerdos con las diversa fuerzas políticas nacionales. Su interés es comprensible. Es difícil que cualquier actividad económica pueda ser rentable en un país donde el deudor más solvente (el Estado) tiene que pagar semejante tasa de interés.
Por cierto, es difícil que la economía arranque, dicen algunos expertos, si el riesgo país no cae por debajo de los 600 puntos. Los analistas dicen que habría que hacerlo rápidamente, para aprovechar además la baja de intereses que se está observando en los Estados Unidos, donde las tasas testigo bajaron casi 2 puntos en los últimos meses. El índice de riesgo país que sigue la mayoría del mercado lo elabora el banco estadounidense Chase-JP Morgan. En el caso de la Argentina, se trata de una canasta con diferentes bonos de la deuda pública. Cada uno tiene un porcentaje determinado (promedio ponderado) tomando en cuenta el movimiento de esos títulos, los precios y los rendimientos que le ofrecen al inversor esos bonos. Cuanto más bajo es el precio de los bonos, más alto el beneficio para el inversor, porque sube su tasa de rentabilidad, pero también más alto el riesgo que asume.
Nuevas formas de dominación
Los bonos elegidos por JP Morgan para resumir cuál es el riesgo de un importante país como es Argentina no son tomados al azar. Son bonos cuyo volumen de negociación es muy alto entre los inversionistas internacionales y además deben de tener fechas de vencimiento siempre superiores a un año. Es esta una nueva forma de perpetuar las formas de extraer recursos de los países en vías de desarrollo, con el visto bueno de la comunidad financiera internacional y mantener las formas de dependencia que hoy tienen adicionalmente a las expresiones militares, formas mas refinadas de penetración a través de los mercados financieros.
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