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Bill Clinton ¡Ya te extrañan los estadounidenses!
La bonanza, la prosperidad, la mejoría de las condiciones generales de población que se pueden resumir en una palabra DESARROLLO fueron las principales marcas de sus dos mandatos en la presidencia de Estados Unidos. Pese a ello, no pudo cumplir importantes promesas de campaña, en particular la de dar cobertura de salud a todos los estadounidenses. Los escándalos, que comenzaron de inmediato y escalaron hasta llegar al juicio político, marcarán para siempre la era Clinton.
Si el juicio político no hubiera existido, William Jefferson Clinton pasaría a la historia como el Presidente que resolvió los problemas más importantes que afectaban a ese país y que lo preparo para el siglo XXI. Cuando asumió la presidencia se encontró con un déficit presupuestal enorme, el mayor del mundo. Ahora Estados Unidos goza de un superávit y a fines del 2000 se pagaron 500 mil millones de dólares de la deuda nacional. Durante sus dos mandatos (1993-2001) se redujo a la mitad el índice de criminalidad, y el desempleo que era superior al 7 por ciento, se ubica ahora en 4 puntos porcentuales.
Pero es pronto para saber cómo lo juzgará la historia. El juicio político existió y aunque Clinton sobrevivió, sus problemas no desaparecieron. El senado no tuvo los votos suficientes para destituirlo. Como ex Presidente, tendrá una pensión de poco más de 150 mil dólares al año, cantidad insuficiente para pagar los millones de dólares que debe a abogados. El fondo legal creado para ayudarlo a pagar esa gigantesca deuda ya recaudó 8 millones de dólares, pero se queda corto por 4 millones de dólares más para cubrir los gastos legales asociados a los distintos escándalos durante su Administración.
Los aciertos
El crecimiento económico promedio fue del 4 por ciento por año durante el Gobierno de Clinton, comparado con un crecimiento promedio del 2.8 por ciento en los años de los republicanos Ronald Reagan y George Bush. La economía creció durante 116 meses consecutivos, el periodo más largo en la historia.
En menos de ocho años se crearon 22.5 millones de empleos, 92 por ciento en el sector privado. La media del ingreso familiar aumentó 6 mil dólares, pasando de 42 mil 612 dólares en 1993 a 48 mil 950 en 1999. La tasa de desempleos logro su nivel más bajo en 30 años, ubicándose en 4 puntos porcentuales. La inflación alcanzada en su administración es la más baja desde los años 60 con 2.5 por ciento anual en promedio.
El número de propietarios de su vivienda alcanzó 67.7 por ciento y la tasa de pobreza se redujo del 15.1 por ciento en 1993 al 11.8 en el año 2000, sacando a 7 millones de personas de la pobreza.
Con ayuda de los republicanos Clinton ratificó la creación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, redujo barreras comerciales e introdujo a China al sistema de comercio mundial; pero nunca logró el respaldo pleno de su partido, dejando a los demócratas tanto o más divididos sobre cómo enfrentar la economía global.
Cuando dentro de unos años y con más perspectiva se analice su mandato, no necesariamente se destacará la fortaleza económica, porque los buenos tiempos económicos van y vienen. Más que por lo que hizo, quizás sea juzgado por lo que pase después, si se produjese una seria recesión en la administración su sucesor, George W. Bush, podría recibir la calificación de el mejor presidente de la historia. El Instituto Lovenstein de Scranton Pennnsylvania realizó un estudio de 4 meses sobre el tema de la capacidad intelectual de los mandatarios. El Instituto presentó la siguiente lista del IQ (coeficiente de inteligencia) de los presidentes. A la cabeza de todos con 182 puntos a William Clinton, 175 James Carter,174 John F. Kennedy, 155 Richard M. Nixon, 147 Franklin D. Roosevelt, 132 Harry S. Truman, 126 Lyndon B. Johnson, 122 Dwight Eisenhower,121 Gerald Ford, 105 Ronald Reagan, 98 George Bush (padre), 91 George Bush.
Promesas incumplidas
La presidencia de Clinton no tuvo luna de miel. Desde la primera semana en la casa Blanca se deterioraron sus relaciones con el congreso y con los militares por su decisión de admitir gays en las Fuerzas Armadas. Una de sus promesas de campaña había sido la admisión de los homosexuales en las fuerzas armadas, pero una vez en el Despacho Oval no pudo cumplir con su objetivo y aceptó la polémica política del “silencio”, que dejo descontentos a los militares y sobre todo a la comunidad gay.
Los primeros dos años fueron de problemas y escándalos, culminando con el fracaso de su reforma al sistema de salud; prometió cobertura universal y en cambio dejó a millones de estadounidenses sin servicio médico. Para rematar, en noviembre de 1994 se produjo una aplastante victoria republicana en las elecciones que dejaron a los demócratas como minoría en el senado y en la Cámara de Representantes.
Escándalos y juicio político (impeachment)
Sin duda, los escándalos, en especial los sexuales, y el impeachment, quedarán como una mancha negra en la historia de Clinton. Pero Robert Dallek, autor de la biografía del presidente Lyndon B. Johnson, señala que Clinton es un muy buen político y los historiadores no van a ignorar el hecho de que fue elegido dos veces y movilizó al partido Demócrata en su línea política hacia el centro.
Cabe señalar que durante la tragedia de Oklahoma, sus acciones principalmente se dirigieron a esclarecer las causas y los culpables, así como un programa de recuperación de la confianza y autoestima. También un ambicioso programa de reconstrucción de los daños materiales antes de escoger a quien declarar la guerra y enfocar los odios y ejércitos del mundo occidental. Los escándalos fueron casi todos relacionados a asuntos personales, no a su forma de Gobierno. Como consecuencia, durante los últimos ocho años. Las encuestas mostraron que la población no confiaba en Clinton a nivel personal, pero sí aprobaba y estaban de acuerdo con su desempeño como Presidente. Si no fuera porque la constitución no permite lanzarse por un tercer mandato, de acuerdo con las encuestas de opinión efectuadas durante el periodo electoral, sería Clinton quien estaría hoy al frente al Capitolio.
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