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Hacia una nueva Economía Campesina
(Segunda Parte)
La política agropecuaria, en su principio básico, debe conocer las características y composición de los mercados y las demandas de estos. El crecimiento de las ciudades crea cambios en las costumbres alimenticias de la población fragmenta el mercado y, por consiguiente, crea la necesidad de nuevas técnicas de producción, de transformación y de comercialización de los productos agropecuarios. El productor agropecuario debe tener acceso a la información acerca de estas tendencias con el fin de que su producción se adapte a estos cambios.
En general, se debe capacitar al productor pequeño y mediano, en forma individual y comunitaria, con el fin de crear empresarios a escala y, a través de asociaciones o individualmente, dinamizar la producción. Para esto, es necesario fomentar la transferencia de tecnología a nivel municipal y regional tanto en producción agropecuaria, como en el manejo de productos de cosecha, en la transformación primaria y en aspectos económicos y administrativos. Programas y proyectos que permitan el acceso a la información tecnológica y de lineamientos de política y otros programas del Estado, son fundamentales para la igualdad de oportunidades de la población rural.
Sólo a través de la capacitación en producción, en el manejo de poscosecha, en la transformación primaria, en aspectos económicos y administrativos, y del acceso a la información de mercado y de los instrumentos de política agropecuaria, la población rural podrá elevar su productividad y, por consiguiente, lograr competitividad de sus productos.
En Chiapas problemas diversos han modificado de manera dramática la estructura económica, política y social; las diferencias religiosas y el desplazamiento de los campesinos de las zonas de conflicto han producido entre otros un fenómeno de concentración de tierras y de crecimiento de la ganadería extensiva que, a su vez, limita el acceso a las tierras de la población campesina y con poca generación de empleo rural, incrementando la violencia y la migración.
Es necesario subrayar desde este foro la necesidad de instrumentar programas para las REGIONES CON POTENCIAL AGROINDUSTRIAL en el estado. Dichos programas deberán considerar la posibilidad de concentrar a grupos campesinos en centros urbanos que funcionen como centros de gravedad a donde los campesinos puedan tener una vivienda de manera decorosa y a donde los miembros de su familia gocen de las condiciones de bienestar. Las acciones conjuntas de gobierno y sociedad que busquen detonar el desarrollo de una región comenzarían con la asignación y distribución de la tierra, con apoyo tecnológico, optimización del recurso, y reordenamiento territorial; creación de núcleos de desarrollo productivo, agroindustrial y rural y social; en síntesis se propone un manejo empresarial de la producción campesina, a través de la selección de REGIONES con alto grado de factibilidad. Al mismo tiempo para atender a la población concentrada se deberán de crear centros de población que funcionen como centros de gravedad. Estos poblados deberán de gozar de la infraestructura de servicios básicos, pero es requisito que permitan a los productores campesinos trasladarse diariamente a sus parcelas. Ello requiere crear suficientes vías de comunicación, así como la posibilidad (hoy remota) de que todos los productores del campo dispusieran de una unidad para transporte.
Al mismo tiempo se deberán de construir en ellos la infraestructura para que la producción regional reciba una transformación agroindustrial y tenga un valor agregado. Producción estratégica y optimización de las fortalezas agrícolas; generación de empleo directo agrario e indirecto en la transformación de los productos; volúmenes de producto con capacidad de intervención en el mercado; mayor ingreso de los productores a través de su participación en las utilidades de la empresa agrícola, de su propia producción, del empleo agroindustrial y del mayor valor agregado al producto. públicos; inversión rural en el desarrollo regional, con los consiguientes: Propiciar una mayor concentración de la población rural facilita la provisión de los servicios públicos, de salud y de educación; reubicación de la población; mejor calidad de vida a través del acceso al trabajo, mejor ingreso, vivienda y servicios beneficios, menor inversión per capita; efectos dinamizadores en otros sectores económicos, como servicios y comercio; desarrollo autosustentable de los recursos; disminución de la migración a las ciudades al mejorar la calidad de vida y los ingresos de la población rural.
Además, los beneficios al campesino ubicado en esas regiones serían entre otros, el acceso a una parcela de tamaño familiar para ser explotada por el productor y su familia, acceso al trabajo en procesos agroindustrial, participación en las utilidades de la empresa, participación en las actividades remuneradas de poscosecha, de transformación y de comercialización de los productos realizadas por la empresa de que es socio o copropietario, vivienda en el centro urbano desarrollado para tales fines, acceso a servicios públicos, educación y salud.
La empresa tendría que ser manejada con visión empresarial, de mercado, con estrategias de planeación de la producción, etc., y por personal especializado. Realizaría las labores de transformación primaria e industrial necesaria para dar un mayor valor agregado a la producción, y un mayor ingreso al productor.
La principal función del Estado sería facilitar la creación de estas empresas productivas, y garantizar continuidad en las políticas diseñadas para tal efecto. Por otro lado, realizar el análisis por producto a partir de la demanda. Estos estudios podrían ser desarrollados con al apoyo de universidades, de tal forma que identifiquen la demanda por segmentos de la población y de aspectos técnicos, como identificación de esquejes, semillas, sistemas de multiplicación, y de tierras aptas para su producción del producto en cuestión. Además, de desarrollar la tecnología para la producción y diseños de técnicas de manejo de poscosecha de los productos identificados.
La Secretaría de Desarrollo Rural deberá identificar las zonas geográficas potenciales para la producción de cada uno de los productos que resulten prioritarios de los estudios anteriores, en cuanto a su competitividad a nivel nacional e internacional, así como su condición de estratégicos desde el punto de vista de seguridad alimentaria, y de potencial de mercado. Una vez seleccionados los productos y las zonas, la Secretaria de Desarrollo Rural procederá a la adquisición de las tierras (si fuera necesario) y a la formación de las empresas agroindustriales, incluyendo en el mismo el proyecto de desarrollo urbano para el centro de población que dará albergue a los productores.
Las zonas seleccionadas deberían ser dotadas de la infraestructura necesaria para la organización de las regiones agropecuarias. Esto es, para la localización del número de familias y su vivienda, la provisión de servicios públicos (agua potable, alcantarillado, energía, salud y educación). Además, en las tierras seleccionadas, la Secretaria de Desarrollo Rural asegurará la estructura productiva en cuanto la adecuación de tierras en riego o en drenaje y de recuperación de las tierras para la conservación del ecosistema. El programa de regiones agropecuarias tiene beneficios multiplicadores, por ejemplo en cuanto la inversión pública, en vías de acceso, la construcción de vivienda y de los servicios públicos.
Los beneficiarios de estos programas deberían ser productores sin tierra, desplazados por la violencia, inmigrantes que quieran regresar al campo y productores con tierras no aptas para la agricultura o necesarias para reservas ecológicas. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de la participación de pequeños y medianos productores (o profesionales del campo) que, a través de algún tipo de convenio para proveer su tierra, integren una empresa agrícola e industrial que les permita incrementar la productividad, los volúmenes de producción y la reducción de los costos. Además, las regiones agropecuarias y sus empresas deben ser diseñadas jurídicamente, de tal forma que permitan, eventualmente, la asociación de productores vecinos que quieran incorporarse a la empresa agrícola e industrial como accionistas y en las mismas circunstancias de los beneficiarios iniciales.
El Plan de Acción para el cumplimiento de las metas propuestas sería dependiente de la Secretaria de Desarrollo Rural, para la ejecución del Programa. Inicialmente, se identifican las siguientes actividades; coordinar la realización de estudios de mercado de los productos; coordinar el desarrollo y la recopilación de tecnologías de producción y transformación y su divulgación; identificar las zonas estratégicas de acción del Programa; coordinar adquisición y adecuación de las tierras; diseñar una estrategia de planeación y diseño urbano para ser utilizada en el desarrollo de las regiones, de igual forma, en cada una de ellas; realizar el seguimiento del desarrollo de las zonas de vivienda; estudiar y diseñar los aspectos jurídicos necesarios para la creación de las empresas, de tal forma que para todas el objeto social, el funcionamiento y otros reglamentos, sean iguales; facilitar la creación de empresas agrícolas e industriales por parte de los productores.
Ésta podrá hacerse con crédito externo y con la reasignación de los recursos de otros organismos del Estado que trabajan en los aspectos involucrados en los programas. El Estado provee a los beneficiarios del Programa de desarrollo agropecuario con una acción o derecho en la empresa. Por consiguiente, la creación de las empresas, y sus activos, son la inversión del Estado.
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