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El papel de la Educación en la superación de la pobreza
(Última Parte)
Resumen y conclusiones
Educación y desarrollo. La educación juega un papel determinante en el desarrollo de las personas y sociedades. En primer lugar, la educación puede ser entendida como un fin en sí misma, puesto que una sociedad más educada tiende a ser más desarrollada. En segundo, la educación es un factor determinante para el crecimiento económico, particularmente en las sociedades modernas. En tercer lugar, la EQUIDAD en el acceso a la educación ayuda a reducir las desigualdades sociales y a superar la pobreza. La superación de la pobreza en Chiapas dependerá, en gran medida, de la capacidad que tengan los actores principales del desarrollo de la región para generar empleos productivos.
Para alcanzar este objetivo se deberían aplicar dos estrategias básicas: el desarrollo de las capacidades productivas de las personas y la adopción de un modelo de crecimiento económico que cree una demanda vigorosa de tales capacidades. El principal vínculo entre educación y superación de la pobreza es el impacto que el nivel y calidad de la educación tienen sobre la productividad laboral e ingresos futuros de las personas. El ingreso por el trabajo constituye el factor principal para la superación de la pobreza. A su vez, la falta de trabajo, o su condición precaria, es la principal causa de la insuficiencia de medios de vida. El impacto de la educación sobre los ingresos y la superación de la pobreza ocurre a través de canales indirectos como la salud, nutrición, fertilidad y otros. Esto es, la mayor educación estaría asociada a mejores hábitos de salud, higiene y demás conductas que repercuten en el bienestar de las personas y permiten superar la pobreza.
Cobertura y calidad de la educación. La entidad exhibe tasas relativamente satisfactorias de acceso y permanencia de los estudiantes en el nivel primario de educación. Las cifras disponibles indican que alrededor del 86% de los niños de 10 años asisten a establecimientos educacionales. El elevado acceso al nivel primario demuestra que la mayor parte de los municipios cuenta con una oferta adecuada de establecimientos educacionales
Las carencias en esta materia aparecen focalizadas en las regiones menos desarrolladas; en particular, en sus áreas rurales, en zonas de extrema pobreza y en los asentamientos indígenas.
La cobertura de la educación secundaria alcanza a alrededor de la mitad de la población comprendida en esa edad escolar. Esta realidad refleja un fuerte proceso de masificación de la enseñanza a este nivel durante las últimas décadas. La falta de calidad de la educación primaria es, a juicio de la mayor parte de analistas, el principal problema que enfrenta Chiapas en el área educacional. Los problemas de calidad se reflejan en indicadores como la repetición, la deserción escolar, y los bajos puntajes en pruebas de rendimiento. Diversas investigaciones revelan que los jóvenes de hogares pobres tienen una probabilidad relativamente baja de asistir a establecimientos de educación secundaria. Tal hecho se explica por la falta de locales de este nivel en áreas rurales, por la mayor necesidad de trabajar que tienen los jóvenes pobres y por la falta de relevancia de los estudios secundarios. Las mismas investigaciones detectan un fenómeno aún más preocupante: la mayoría de jóvenes pobres que no estudian se mantienen inactivos o desempleados. En términos comparativos, la evidencia empírica tiende a favorecer a la rama de educación secundaria general sobre la técnico-profesional. El balance favorece a la educación general cuando se considera que los costos de la educación técnica son bastante elevados y que el diferencial de salarios no los justifica.
El sistema educacional. Los problemas de la educación en Chiapas están fundamentalmente relacionados con los métodos de enseñanza y la organización de los sistemas educacionales, antes que con el nivel de recursos destinado al sector. En nuestra entidad, los gobiernos federal y estatal destinan a la educación pública un porcentaje del PIB equivalente al de países del sudeste asiático de alto crecimiento. Existe, sin embargo, una varianza significativa en el nivel de recursos por habitante. Los estudios muestran que la mayor parte del gasto público destinado al nivel primario beneficia a estudiantes pobres. En cambio, la mayor parte del gasto destinado a la educación terciaria (mas del 50%) favorece a jóvenes provenientes de hogares de mayores ingresos.
El método presencial de enseñanza utilizado por la mayor parte de profesores tiene dos desventajas principales. En primer lugar, la entrega "frontal" de conocimientos determina la recepción pasiva y acrítica de las materias por parte de los estudiantes. En segundo término, el dictado de materias e instrucciones al grupo en general subutiliza la capacidad de aprendizaje de los alumnos más aventajados, mientras que los estudiantes menos capaces tienen dificultades para seguir las clases. La jornada escolar puede ser especialmente corta en zonas rurales, donde ciertas escuelas ofrecen un promedio de 300 horas de clases al año, cantidad que representa sólo el 25% del tiempo que las escuelas particulares de elite destinan a la enseñanza. La menor duración de la jornada escolar en áreas rurales se debe a la incorporación de los niños a labores de campo en períodos de cosecha. Otro problema asociado a las áreas rurales ocurre en las escuelas unitarias, en las cuales un profesor atiende en forma simultánea -en la misma aula- a alumnos de diferentes grados, sin contar con las técnicas y medios pedagógicos apropiados para ello. El sistema tradicional de educación pública tiene los problemas típicos del sector . Los administradores de las escuelas públicas tienen escaso control sobre la gestión de sus establecimientos y la estructura de incentivos da lugar a la ineficiencia y a la burocratización de la enseñanza. Los sistemas de educación están asociados a regímenes laborales rígidos para los profesores. Los puestos de trabajo tienden a ser estables y duraderos y la estructura de salarios está generalmente predeterminada por el tipo de formación del profesor y por los años de experiencia laboral, independientemente de su dedicación a las labores de enseñanza o su productividad. El resultado es un sistema caro en términos de recursos fiscales, propenso a la sobre dotación de profesores y carente de logros educacionales.
Propuestas. Para lograr una educación de calidad es necesario contar con escuelas efectivas, que aprovechen de la mejor manera los insumos existentes. La experiencia muestra que en las escuelas efectivas se enfatizan los logros académicos, impera un ambiente ordenado en términos de asistencia, infraestructura e insumos educativos, y los directores ejercen real liderazgo. Las escuelas efectivas requieren un nuevo entorno educacional basado en tres estrategias:
- Ddescentralización de funciones y responsabilidades, para que la escuela sea el eje del proceso educativo;
- Introducción de mecanismos de competencia para canalizar los recursos disponibles hacia usos más eficaces;
- Establecimiento de mecanismos de rendición de cuentas para que las escuelas respondan a las necesidades y preferencias de los padres de familia.
Los elementos de descentralización, competencia y rendición de cuentas pueden ser asumidos en diversos grados, por diferentes tipos de organización. La primera alternativa sería un esquema "MODERNIZADOR" que intente incrementar la calidad y eficiencia de la educación condicionando la asignación de fondos públicos al cumplimiento de objetivos. Un segundo modelo de organización de los sistemas educacionales podría replicar, en el sistema de educación pública, las condiciones de elección individual y de competencia que rigen típicamente en el mercado.
En materia de financiamiento, el desafío más importante es la reasignación de recursos desde usos de dudosa relevancia social hacia los de mayor prioridad. Nuestro gobierno debe reforzar el financiamiento de las escuelas que atienden a los sectores más pobres y ejercer una labor de discriminación positiva para atender sus demandas. Los nuevos recursos pueden provenir de la reducción de subsidios a los estudiantes universitarios, la racionalización de las burocracias centrales y la captación de aportes financieros de familias acomodadas que envían sus hijos a establecimientos públicos. Para mejorar la calidad de la educación es necesario modificar tanto la preparación como el papel que actualmente cumplen los profesores. Estos deben abandonar su condición de funcionarios públicos para transformarse en profesionales de la enseñanza.
Las remuneraciones y beneficios deben vincularse a indicadores de productividad y logro educacional y los incentivos deben ser diseñados en las escuelas y no a nivel central. La flexibilización laboral es esencial para lograr el adecuado funcionamiento de un sistemas educacional basado en la descentralización, la competencia y la rendición de cuentas. Las escuelas efectivas y exitosas requieren tener amplia participación en la conformación de plantas de profesores apropiadas y brindar una educación de calidad a los estudiantes. También se recomienda privilegiar la calidad antes que la cantidad de profesores; no resulta conveniente seguir expandiendo el número de profesores cuando es posible lograr una educación de calidad a partir de los recursos existentes.
Dotar de calidad y relevancia a las instituciones que forman a los profesores es altamente rentable, si se considera el impacto que tal medida podría tener sobre la educación y el ahorro que generaría la eliminación de programas de capacitación para corregir deficiencias en la formación de los maestros. Es indispensable que las metodologías de enseñanza privilegien el aprendizaje activo, antes que la repetición de contenidos formales. Los niños deben aprender a aprender, puesto que la vida les exigirá fundamentalmente capacidad de decisión y cambio. Por tanto es imperativo sustituir al método frontal de enseñanza con un sistema centrado en los niños, donde el texto y el trabajo personal, guiado por el profesor, sean las herramientas esenciales.
La enseñanza centrada en los estudiantes permite a cada alumno avanzar de acuerdo a su preparación y capacidades, aunque evidentemente requiere de un mayor esfuerzo de parte de los docentes. Por este motivo constituye una respuesta eficaz del sistema educativo a la heterogeneidad de las clases, particularmente en los sectores rurales y urbano-marginales. La enseñanza centrada en los estudiantes evita recurrir a la repetición escolar, propia del sistema frontal de educación, para enfrentar la situación de los alumnos menos aventajados de la clase y, al mismo tiempo, permite a los más preparados avanzar a su propio ritmo.
La utilización de textos escolares y guías de aprendizaje para los alumnos mejora y facilita el proceso de enseñanza. Las guías, en particular, constituyen una herramienta importante para transitar desde un sistema de enseñanza frontal a uno centrado en los estudiantes. La expansión de la cobertura de la educación preescolar es una estrategia eficaz para mejorar la capacidad de aprendizaje de los niños en las etapas sucesivas de la educación. La educación preescolar contribuye también al desarrollo global de la personalidad del niño, a la vez que facilita la incorporación de las madres al sector laboral, la cobertura preescolar es particularmente relevante en el caso de familias pobres, cuyos niños presentan las mayores carencias en su desarrollo inicial y en las cuales el aporte de las madres al ingreso familiar puede ser más significativo. Los programas de tipo no convencional constituyen un camino idóneo para ampliar la cobertura preescolar cuando existen restricciones presupuestarias.
Estos programas reducen el costo fiscal por cuanto se benefician del trabajo comunitario y familiar y utilizan la infraestructura existente en centros comunitarios, viviendas, etcétera. La educación secundaria debe renovar sus contenidos de acuerdo a las necesidades del medio. Las tendencias recientes de la economía mundial han vuelto más importantes los estudios secundarios de tipo general. Estos preparan al trabajador para desenvolverse en un medio en constante cambio. Se requiere, por tanto, que la enseñanza secundaria contribuya al desarrollo de una variedad de destrezas esenciales.
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