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El principal enemigo de Israel
Los más devotos creyentes en la Torá, el libro sagrado de los judíos, y los liberales pacifistas,
consideran que la culpa de la tragedia del Medio Oriente la tiene... Ariel Sharon
Probablemente la mayor parte de los 15 millones de judíos del mundo tienden a identificarse con Israel. Un número mayor de gente cree incluso que cuestionar a dicho Estado puede implicar herir a uno de los pueblos más perseguidos. Para muchos el sionismo implica el movimiento de liberación nacional de las principales víctimas del holocausto e Israel es el remedio que permitirá que los judíos se libren de nuevas matanzas y del antisemitismo.
Sin embargo, este punto de vista es cuestionado por algunas minorías dentro del propio Israel. En esta nota veremos los puntos de vista divergentes de dos sectores completamente distintos, como son el de los ultra ortodoxos antisionistas y el de los pacifistas liberales.
Israel todavía tiene las fuerzas armadas más poderosas del Oriente Medio, sentenció un extenso reportaje publicado a comienzos de abril del 2002 por la prestigiosa revista norteamericana "Newsweek", la que a renglón seguido advirtió, empero, que "la amenaza principal viene desde adentro". Tanto, que incluso el aliado incondicional de los judíos, Estados Unidos, la única superpotencia mundial de los comienzos del siglo XXI, desconfía de que Israel sobreviva como un estado judío.
Apenas un 34% de los adultos declaró su confianza en tal sentido en una encuesta efectuada por el semanario. Otro 23% anticipó que Israel se convertirá en un Estado mixto, con fuerte presencia palestina, y otro 18% declaró que pensaba que Israel sencillamente desaparecerá.
Para impedirlo, no basta la fuerza de las armas. Se requiere legitimidad ética ante el mundo. Debido a su carencia de alma e intelecto, el Premier Ariel Sharon ha arruinado desde el punto de vista moral a su pueblo ante los ojos del mundo. Sus tanques y aviones de última generación han masacrado y humillado con especial virulencia y saña durante los últimos meses a los palestinos, pero nadie como él ha inferido un golpe más devastador a la legitimidad que ostentaba la causa judía.
Naturei Karta es el movimiento de la congregación ultra ortodoxa que vivía en Jerusalén antes de las primeras oleadas inmigratorias sionistas. Sin embargo, sostienen que Israel es el principal factor en generar el antisemitismo y en 'desjudaízar' a los judíos.
Sus decenas de miles de adherentes en Norteamérica, Gran Bretaña y "Tierra Santa" constantemente queman banderas israelíes. Ellos se opusieron a la partición de Palestina, pidieron a Naciones Unidas que les reconozca como refugiados palestinos y se incorporaron a la Organización de Liberación Palestina.
Para Naturei Karta la Torá estipula que los judíos deben vivir en el exilio en convivencia pacífica con sus anfitriones, estándoles prohibido querer volver a edificar un estado propio, aunque éste se rigiese estrictamente bajo la fe de Moisés. El sionismo, según ellos, fue un movimiento que tendió a secularizar la vida de los judíos para convertirlos en guerreros que se enfrentasen a sus antiguos hermanos musulmanes. Naturei Karta acusa a Israel de haber expulsado a los palestinos, con lo cual degrada la imagen de los judíos, provoca el antisemitismo y crea un súper-gheto en "Tierra Santa".
Naturei Karta afirma ser la vanguardia de cientos de miles de fieles seguidores de la Torá que perseveran en la anteriormente unánime convicción dentro de los ultra ortodoxos de oponerse en forma tajante a Israel. Agudat Israel, el partido del cual se escindieron, ha evolucionado hacia el apoyo a los distintos gobiernos israelíes. Para los ultra ortodoxos antisionistas, Israel es la mayor de las herejías y el peor insulto a los judíos.
Mientras Arafat admite que los israelíes deben tener su Estado en el 77% de lo que fue la Palestina histórica, los rabinos de Mea Shearim piden que Israel sea desmantelado permitiendo que los árabes puedan volver a sus tierras y sean el gobierno de una Palestina unida. Los judíos deberían aceptar convertirse en una minoría que conviva pacíficamente con los árabes musulmanes, tal cual pasaba antes de la colonización sionista. Es más, ellos piden que, de partirse Jerusalén otra vez, su barrio sea incorporado al nuevo estado árabe.
Desde el otro del lado del espectro político, el de quienes quisieran una república civil secularizada en lo que es Israel, hay activistas, como Uri Avneri, quienes afirman que Israel se ha convertido en el principal impulsor mundial del antisemitismo. Avneri fue militante del Irgún, el grupo terrorista ultra sionista del cual proviene el Likud, el partido gobernante de Beguin y Sharon. Para Avneri, los ataques contra los palestinos no hacen más que enfurecer a cientos de millones y producen odios contra los israelitas. Los ultra ortodoxos llegan incluso a sostener que el sionismo necesita producir antisemitismo para generar oleadas de inmigración a Israel, y ellos afirman que decenas de miles de judíos de Irak y otros países árabes fueron obligados a emigrar gracias a provocaciones sionistas.
Para estos dos movimientos tan divergentes, el país donde los judíos estarían más en peligro es el propio Israel. Después de 4 guerras con sus vecinos, una prolongada invasión al Líbano y dos levantamientos palestinos, miles de judíos han muerto y prevalece un cuadro de inseguridad ante los atentados suicidas. Mientras los ultra ortodoxos antisionistas quieren una Palestina unida no sionista, los post-sionistas de Avneri quieren un estado hebreo secular que conviva al lado de uno palestino, hermanos ambos en lo que llama el "entorno semita".
Mientras tanto un amplio sector de los ortodoxos israelíes se va moviendo hacia posiciones duras y los líderes del pacifismo israelí vetan la posibilidad de ofrecer a los árabes el derecho de volver a sus tierras, fórmula que implicaría, según ellos, alterar la composición 'étnica de Israel, lo que entrañaría el riesgo de eliminar la posibilidad de un Estado judío.Por algo Ariel Sharon se opuso en forma terminante a una investigación de Naciones Unidas acerca de lo que los soldados judíos hicieron en Janin. E impuso su voluntad porque Estados Unidos vino en su ayuda para impedir una investigación imparcial acerca de lo sucedido. El afán de ocultar los hechos sólo puede explicarse por la vergüenza de que se sepa la verdad y que el mundo puede enjuiciar a los responsables de haber violado incluso las leyes de la guerra, que exigen brindar auxilio a los heridos, no rematar a los rendidos ni masacrar a los civiles.
Señala el reportaje del "Newsweek" que hace apenas dos años una encuesta nacional mostró que la mayoría de los judíos visualizaba la división entre los fanáticos religiosos y los judíos seculares como la mayor amenaza para el futuro de Israel. Cabe señalar que entre los propios ciudadanos israelíes hay intensa controversia acerca de qué significa ser judío. Los fundamentalistas religiosos pretenden imponer un enfoque muy restringido, que deja afuera, por cierto, al millón de palestinos que son formalmente ciudadanos del Estado de Israel. Volvamos a la situación de comienzos del año 2000. Por entonces, apenas el 20% de los encuestados señaló que el reto más grave para el futuro del país era el conflicto con los palestinos.
La amenaza de la guerra había ido disminuyendo en el curso de la década de los noventa. Hasta que... dejemos que la revista "Newsweek", a quien nadie podría acusar de antisemita, reseñe los hechos: "Cuando el país parecía, a mediados de la década de los noventa, encaminarse directamente hacia la paz, el extremismo resurgió con una venganza. Un colono israelí-estadounidense de Hebrón asesinó a 29 árabes inermes una mañana mientras oraban, antes de que lo mataran a golpes a él. Luego sus vecinos del asentamiento le erigieron un monumento para conmemorar su hazaña. Al año siguiente el primer ministro Yitzhak Rabín, que llevaba al país hacia un acuerdo con los palestinos fue salvajemente insultado por la derecha antes de ser finalmente asesinado por un joven judío fanático.
La lucha actual contra los palestinos ha permitido echar tierra sobre las graves "fallas" que ponen el peligro la viabilidad del proyecto sionista", asegura el semanario norteamericano.
En la agudización de las tensiones en los últimos dos años jugó un papel clave la provocadora visita de Ariel Sharon al Templo del Monte, uno de los lugares más venerados por los musulmanes.
Imposible ignorar que Sharon estuvo entre los mentores intelectuales del asesinato de Rabín. Con sus insanas decisiones de los últimos meses, ha terminado por liquidar todo el legado de ese gran hombre y por dilapidar los activos de integridad moral que había acumulado el pueblo judío ante la faz del mundo. Cierto, quienes controlan el estado de Israel disponen de incalculable riqueza y poseen un abrumador poderío bélico, toda vez que manejan a su amaño el gobierno de Estados Unidos.
Sólo una mentalidad rabiosamente racista podría hacer de los judíos como pueblo el chivo expiatorio de toda la maldad, crueldad y bajeza de la especie humana. Si en muchos episodios actuales vemos a las tropas judías, según el informe de un representante de la ONU, actuando con un salvajismo que sobrepasa el entendimiento, no cabe olvidar que no es más que la representación de cómo, desde tiempos inmemoriales, el hombre ha sido lobo de su hermano.
Ni siquiera la visión de los horrores perpetrados en Jenín, que el gobierno de Sharon ha intentado escamotear, debiera hacernos perder la esperanza. Si hay individuos perversos y desquiciados que tienen la diabólica capacidad de ganarse transitoriamente la simpatía de sus pueblos, los hay también sabios y constructores de la paz. Tarde o temprano ellos emergerán desde lo más profundo de la nación judía y reconstruirán el patrimonio ético de esta comunidad humana y se jugarán a fondo por una paz justa y honorable, trabajando codo a codo con quienes aspiren a otro tanto en el pueblo palestino.
Ariel Sharon ha conducido a su pueblo a tal bancarrota ética, que ni todo el oro del mundo ni su abrumador poderío bélico podrán darle la victoria absoluta. Es que ya ha asestado un golpe brutal... al alma misma de Israel.
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