No despiertes del sueño

No despiertes del sueño, vida mía.
Sigue, ingenuo, pensando en el amor.
No levantes tus ojos a la aurora
que, tal vez, con sus rayos queme el sol.

El letargo adormece poderoso
y soñando la mente tiene calma.
Luego viene la luz, todo alumbrando,
destrozándose el sueño con el alba.




 

 

                                 A poema anterior                    A Menú                A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1