|
Fue un error...
Fue un error lo que hicimos, te aseguro.
He olvidado, al cabo, con gran pena,
pues al verte me has parecido extraña,
me ha dado risa pensar que te quisiera.
Te dije entonces que no me olvidarías,
que habrías de volver. ¿No lo recuerdas?
Y ha sido cierto, que hogaño que no quiero
me quieres aunque rías, cuando otra vez me veas.
Pasaste como un sueño y ya no vuelves,
que aunque tú quieras no te abriré mi puerta.
Y no es venganza. Es que te quise mucho,
mas hoy las brasas rojas se han vuelto cenicientas.
Sonríe pues, no sufras, que es en vano,
que más que yo sufría por ti, morena,
no sufrirás. Olvida y goza, divierte tu dolor.
Olvida y goza con quienes no te quieran.
A poema
anterior A
Menú A
poema siguiente
|