Rendí mi vida...

Rendí mi vida a sus plantas
creyendo hallar su cariño.
Me miró, sonrió dulce
y se fue por donde vino.

Quedé solo, sollozando,
clamando contra el Destino.
Hoy, más tarde, me he enterado
que el ladrón era un amigo.

 

 

                              A poema anterior               A Menú                       A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1