Dos sonetos a M. J.

                I

Ha pasado ya algún tiempo
de que te fuiste orgullosa.
Ha pasado... mas me acuerdo.
¡La herida que abriste es honda!

Fuiste el cariño primero
que iluminara mis sombras.
Fue aquel amor puro y tierno
quien encendiera la antorcha.

Igual no ha sido ya luego.
En mil formas caprichosa
postergar tu amor pretendo.

No es posible hacer tal cosa:
Te llevaste mi sosiego
y la paz que ya no torna.

                              II

Quisiste hacer de mi vida una tormenta
en la que el nauta naufraga sin perdón.
Lo conseguiste, que hoy vago sin timón
tratando de olvidar aquella afrenta.

Lograste sumergirme en las tinieblas,
robando de mi vida la ilusión.
Hiciste que no crea en el amor.
Lograste destrozar mi vida entera.

¿Por qué la burla cruel, desde tus labios
brotó sin compasión, hiriendo el alma?
¿Hallaste algún placer en el agravio?

¿Te ha divertido, quizás, robar mi calma?
Tan coherente es todo y tan extraño
que a veces me pregunto si soñara.


                          A poema anterior                  A Menú                       A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1