Creí que no podría perdonarte,
siendo tan sólo los celos el jurado.
Creí que la que fue una vez culpable
no lograría remisión de sus pecados.

Mas hoy que pienso verte, si es que vienes,
mi error he condenado.
Del crimen tú no eres inocente...
¡mas tan bello es tu rostro que he olvidado!


 

 

 

 

 

 

                            A poema anterior                               A Menú                       

Hosted by www.Geocities.ws

1