Llora
de la flor dulce rocío,
brotan del jilguero dulces trinos,
brillan de la Luna los reflejos,
surge de las rosas colorido.
Tiemblan las escamas de los peces
con un aire que causa escalofríos;
suenan de las cuerdas los compases
marcando bello ritmo.
Cantan los escollos cuando el río
en su seno los hunde, en su camino.
Marcan las estrellas en la noche
mil raras formas que impelen al suspiro.
Mas todo, con ser bello, queda en nada
ante tus ojos que tiemblan en los míos.
Ya todo se convierte en humo tenue
ante la dicha que entraña estar contigo.
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