Volverán algún día los que marchan
a luchar por su honor y su bandera.
Volverá otra vez la primavera
a los campos verdes de la Patria.
Adiós, niña que llora en la ventana
por el joven que marcha hacia la muerte.
Volveré otra vez de nuevo a verte
aunque busquen mi cuerpo crueles balas.
No le temo a morir, que no me importa
si tus ojos me dicen mil promesas.
No le temo, que no hay mejor defensa
que tus ojos brillando entre las sombras.
En el filo acerado del cuchillo
resplandece la sangre derramada.
No podrá que la luz de tu mirada
yo la olvide, al mirar su rojo brillo.
Y si muero en mis labios sonará,
a la par que la última oración,
dulce nombre que va en mi corazón
y que nunca la muerte borrará.
Volverán algún día los que marchan
a luchar por su honor y su bandera.
Si no vuelvo, no llores tú con pena
que mi muerte a la Patria bella ensalza.
Adiós, niña que llora en la ventana
por el joven que marcha hacia la muerte.
Si las balas me hieren, tú sé fuerte
y no riegues de lágrimas tu cara.

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