Otra
vez el invierno con sus garras
en la carne las huellas dejará;
otra vez sordo ruido de las aguas
en los vidrios mojados sonará.
Nuevamente los días angustiados
al conjuro del hado nacerán
y el placer al suspiro dará paso,
la pasión en amor frío tornará.
Y después del invierno, nuevamente
el verano abrasando volverá
y del sol los suspiros más ardientes
la vida quemarán.
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