| |
Puede ser que haya errado mi
destino...
¿Por qué decir quizás, si estoy seguro?
Debí haberla dejado en su camino,
mas el verla con otro era muy duro.
La llamó mi canción y pronto vino,
no costó a mi querer romper el muro,
se entregó a mis caricias sin apuro
pues el ser mi mujer era su sino.
Mas hoy pienso que estuve equivocado,
que a pesar de lo mucho que me quiera
no se borra tan pronto lo pasado.
La memoria es fatal y recupera
de las sombras del tiempo mi pecado.
Es mi esposa mas no mi compañera. |
|