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Han sucedido bastantes malas
cosas,
acaso algunas más que merecía.
Ya sé que las espinas con las rosas
hállanse siempre en amarga compañía.
Pero yo no les hice tanto daño
para tan pago cruel que he recibido.
El tiempo juzga y ya juzgarán los años
si justo fue el castigo que he sufrido.
Total, que un amorío de dos días,
sólo un simple escarceo, una aventura,
al menos fue en verdad lo que creía,
solamente una imbécil travesura,
lo tomaron cual grave felonía,
pasándome con creces cruel factura.
Mas dicen que a mal tiempo buena cara,
que en todo hay solución, salvo en la muerte,
que aunque caiga un diluvio siempre para,
que tras de las desgracias va la suerte.
Que todo tiene arreglo, lo estoy viendo,
que todo ya está escrito en el Destino,
que despacio a mi lado van volviendo,
que las cosas retoman su camino.
Al menos es así como lo entiendo,
espero que esta vez tenga buen tino. |
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