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Pequeña que al mundo vienes,
igual hubo otra pequeña
hace muy poco, no pienses
que hace tanto, que es mi dueña.
Abuela habrás de llamarla
como yo llamé a las mías,
que al mundo también vinieron,
en Madrid y Andalucía.
Una, chulapa y castiza,
como son todas las "gatas".
La otra risueña y alegre,
de "la tacita de plata".
Ya ves qué mezcla de sangres:
Cádiz, Madrid y Toledo.
Y extremeña de regalo...
A nacer no tendrás miedo.
Que tienes la mejor casta
que puede soñar cualquiera:
"Hueso dulce", bella y chula
y a la vez buena guerrera. |
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