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Preguntas, con razón, que
qué pintamos
viviendo en este mundo sin cabeza.
Dormimos y después nos despertamos
con sueño, con hastío y con pereza.
Una noche tras otra, triste y fría,
un vivir aburrido y solitario...
Así pasan los meses, día a día,
llevándose consigo el calendario.
Pero, en fin, es el sino que tenemos,
no hay otro al que podamos agarrarnos.
Cualquier año de estos moriremos,
nos llorarán un poco y a olvidarnos.
Así ha pasado siempre, eso hemos hecho
nosotros con aquellos que pasaron.
No podemos decir que no hay derecho:
Nos pagarán lo mismo, no más caro.
Con el debe el haber siempre se iguala,
imposible es que el balance se descuadre.
No sirve que seas buena o que seas mala,
te tratarán como trataste tú a tu madre.
Con todo su cariño, igual que el tuyo,
mas viviendo su vida, porque es suya.
Tú tuviste tu tiempo, ellos el suyo;
ellos tienen sus penas, tú las tuyas.
¡Levanta la cabeza y pisa fuerte!
¡Déjate de lamentos y agonías!
Confía en que mañana habrá más suerte,
que todo volverá a llenarse de alegría. |
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