Chiquilla a la
que escribiera tantos versos,
mujer que ha preparado ahora mi cena...
¡Cómo han pasado los tiempos desde entonces
llenando nuestras vidas de cruel pena..!
Tal vez te equivocaste al elegirle,
pero fuiste feliz algunos años.
También lo he sido yo durante un tiempo,
mas todo se acabó en un desengaño.
Los dos hemos sufrido bien lo nuestro...
¿Qué nos depara el día de mañana?
Lo ignoro, mas bien sabes que te quiero
como nadie podría quererte, como hermana.
Porque el llanto que los dos hemos
vertido
es una suave más trágica cadena
que enlaza y hace comprender dos corazones
que han padecido una idéntica condena.
|