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La verdad ante todo, amigo
mío;
que ocultarla es vileza y cobardía,
torpeza, insensatez y felonía
y demuestra muy poco poderío.
De quien miente y traiciona no me fío
aunque escriba muy bella Poesía,
si no sabe sufrir una ironía
ni respeto le tiene a mi albedrío.
¡Vaya pronto al Infierno y quede preso
para siempre en el mismo, confinado!
Muy bien escribirá, pero confieso
que su verso jamás fue de mi agrado.
Sí, un léxico genial; mas sólo eso.
Al cabo es un sepulcro blanqueado. |
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