Enemigo muy malo me he
creado,
experto en la maldad y en la injusticia;
demostrando además tener pericia
para entrar en mis datos de costado.
No soy técnico en nada, mas evado
sus torpes artimañas. La justicia
de su juego sabrá la vil noticia
y espero que sancionen al malvado.
Mas si elude del hombre la sentencia
un día ha de llamarle Dios a juicio.
Habremos de cargarnos de paciencia;
más tarde o más temprano ese perjuicio
causado ha de pesarle en la conciencia,
repleta de rencor y tanto vicio. |