Quisiera preguntar, señor Valverde...

  Quisiera preguntar, señor Valverde,
a usted que es un mentor, ¡qué duda cabe!,
qué debiera escribir porque me alabe,
cómo hacer que mi pluma no esté verde.

Mas su tiempo es precioso y si lo pierde
por enseñar un poco al que no sabe,
es injusto le pida yo esa llave,
un robo y la conciencia me remuerde.

Rogarle que me enseñe a ser artista
es osadía de un loco deslenguado,
de un atrevido que tiene mucha vista

aunque en la ONCE trabaje contratado.
Pase, pues, de mis versos, que la lista
es enorme y sé bien que no le agrado.

No es nada personal y no hay misterios,
tan sólo diferencia de criterios.
Así que, por mi parte, esté tranquilo;
aunque usted no me elogie no cavilo.
Que hay cosas que ilusionan más mis días
que el hecho de alabar mis poesías.
Prefiero despachar dos mil cupones
que llenen de ilusión los corazones.
Que conste, no es consuelo del fracaso;
solamente otra senda hacia el Parnaso.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1