Los quereres se compran con
dinero,
aunque diga la copla otra monserga;
amigos tuve a miles si la juerga
la pagaba gentil mi monedero.
Pero amor y amistad, así, reales,
en verdad no se pagan ni con oro;
quien los logra encontrar halla un tesoro
o es que encuentra personas no cabales.
Amigo Germinal, ya te lo he dicho;
a Carmen y a Liona les comento:
Esta vez me porté como un mal bicho
y del mal que causé bien me lamento,
porque puse sin duda en entredicho
el honor de este Foro por un cuento.
Fue sabio quien maldijo mi torpeza
y así lo reconozco con nobleza;
que lo cortés no quita lo valiente
si quien mal actuó va y se arrepiente. |