Si la gloria alcanzar es
imposible
y el triunfo es topar con la quimera,
soñaré con afán con la primera
que al halago vulgar soy insensible.
No busco los aplausos. Suena horrible
la fútil alabanza. Si es sincera
entonces sí la aprecio de cualquiera;
y siendo de un rival más si es posible.
Porque todos tenemos nuestro orgullo
y al ego satisface un buen aplauso.
También yo soy humano y me apetece
oír de admiración grato murmullo.
Mas aprecio mejor si ardores causo
con mi verso a una hermosa y lo agradece. |