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Le dije que era hermosa, que
quería
cantarle una romanza quedamente.
Mirándome gentil y sonriente,
me dijo preferir la Poesía.
El alma me vibró con alegría
Pues, si en notas aún quiero ser valiente,
prefiero en unos versos, frente a frente,
mostrar mi admiración y simpatía.
Que los años se fueron ya del canto,
que hoy ya ronca resuena mi garganta;
aquella voz de ayer perdió su encanto,
su fina melodía ya no es tanta.
No es que quiera decir que cause espanto,
mas seguro que mucho ya no encanta. |
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