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Por verter el gran zumo del
testículo
en el cálido ardor de una vagina,
el varón "superior", no se imagina
cuan necio llega a ser y cuan ridículo.
Por alcanzar la cumbre del montículo
que es de Venus llamado, va y se inclina,
acatando una férrea disciplina,
permitiendo le lean el artículo.
Despiadada y fatal Naturaleza
que condenaste al hombre de tal guisa,
estás de tal sentencia muy orgullosa.
Pues no tiene ni pies, menos cabeza
y menos es cuestión de echarlo a risa,
pues el mundo se rige por tal cosa. |
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