La suerte en aventuras y en
amores
es de aquél que la busca. La Fortuna
es cosa diferente; no hay ninguna
manera de ganarse sus favores.
Al cabo todo queda en sinsabores,
aunque siempre se diga que hay alguna
razón para reír. Sólo sé una:
Contemplar de Noelia los candores.
Por primera ocasión la han disfrazado,
vestida de Noel... ¡Qué maravilla!
Con gorrillo de lana colorado,
en sus ojos la luz reluce y brilla
Como faros que llevan a buen puerto.
¡Ojalá me recuerdes tras de muerto! |