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Han callado la voz de mi
inventiva,
han puesto cortapisas a mi mente,
han querido cegarme fieramente
de forma desleal y vengativa.
Pero no lo han logrado. Me incentiva
el verme así acosado, torpemente.
Me río hasta con ganas de la gente
que quiso despeñarme. Y sigue viva
la luz de mis poemas, blanca y pura,
luciendo bien potente, altisonante.
No logran convertir en noche oscura
el día que un gran sol hace radiante.
Dejemos que prosiga la aventura.
Con hacer caso omiso ya es bastante. |
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