Defendiendo a un amigo

  He pecado esta noche de imprudente,
no tolero que insulten a un amigo.
Veremos si ese mozo es tan valiente
cuando tenga que vérselas conmigo.
He reunido la prueba contundente
que me sirve eficaz de buen testigo.
Ya tengo preparado el documento
que avala la verdad y que no miento.

Yo no soy peleón, mas soy consciente
de que, si hay que luchar, al enemigo
no hay que darle descanso, que de frente
habré de irle a buscar. Si le atosigo
no podrá levantarse que, aunque miente
y se las da de fuerte, mi castigo
es más cruel que la Parca. Lo lamento,
que ataquen a un anciano no consiento.

Mentiroso es por norma e inconsciente
del peligro que corre, mas yo digo:
¿A qué viene meterse con la gente
si la gente te ignora y si contigo
no quiere saber nada? Solamente
una razón ambigua yo consigo:
Quiere ser personaje de algún cuento
y sufre porque no tiene talento.

 

A poema anterior                            A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1