Ésa es mi empresa...

  Pensar y vivir: Ésa es mi empresa.
Desempolvar aquellos años tan febriles,
pasando a nuevos medios con esfuerzo
las inquietudes de mis años juveniles.

Cada poema de antaño que descubro
hace indagar en mi alma su recuerdo.
Leo los nombres, comprendo circunstancias,
mas ignoro por qué escribiera aquellos versos.

Nada me dicen aquellas musas vagas
que, al parecer, hicieron en su día tanto daño.
¿Qué ocurriría al cabo con sus vidas?
Aquellas niñas pasan ya de los cincuenta años.

Habrán tenido hijos, tendrán nietos.
Aquellas suaves carnes temblorosas
que en su día excitaran mis pasiones
hoy estarán ajadas, viejas, rotas.

Y me miro al espejo y me contemplo.
¿Dónde estará mi rubia cabellera?
El cuerpo joven se ha convertido en viejo.
Hoy las canas adornan mi cabeza.

Ahora en blancos mechones se ha tornado
aquella barba castaña que lucía.
Pero sigue naciendo como entonces
de mi alma febril la Poesía.

Y pasarán los años como entonces,
llegándose el final de mis vivencias.
Pero las obras a que un día diera vida
darán imagen fiel de mi existencia.

Tuve tres hijos, planté bastante más que un árbol.
Amé con gran pasión. Me sentí vivo.
Y, para dar constancia de que estuve,
di a la luz, con esfuerzo, varios libros.

Que sean ignorados, ya no importa.
También han de morir mis descendientes,
pero las letras que supe unir un día
con dura forja, siempre estarán presentes.

Confieso que he vivido y cometido errores.
En mucha gente dejé buena memoria.
Otros me odiaron, sin duda, por mis actos.
Mas entre amor y odio supe grabar mi historia.

Que sea interesante, ya lo dudo.
Todo depende del modo que se lea.
Habrá quien me recuerde con cariño
y muchos que no sepan ni quién era.

El caso es dejar huella de tu paso
por este mundo amargo y sus penumbras.
Yo reconozco que la dejé muy honda.
Lo demás, de verdad, no me preocupa.

No supe construir nada tangible
que el paso de los siglos lo respete.
Pero supe escribir unas palabras
que, peor o mejor, quedarán siempre.

Y aunque un día se suma en el olvido
la obra que escribí, igual que otras
de autores que ahora yacen en la nada,
yo la hice con fe... ¡Que es lo que importa!

 

 

A Poema anterior                    A Menú               A Poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1