Estarás ya cansada y
somnolienta
cuidando de tus niñas, amor mío.
La tarde para mí se hace muy lenta
en este cuchitril solo y tan frío.
Pensar que malgastamos el dinero
en tonterías, en vicios y en derroche...
No supimos andar nuestro sendero;
de pronto el Sol se fue y se hizo de noche.
La vida es cruel y dura con la gente
que cual los dos no piensa en el futuro.
Ayer fui poderoso y en mi mente
no cupo la intención de ahorrar un duro.
Por eso estás tú ahora trabajando
y yo perdiendo el tiempo aquí escribiendo.
Por culpa de las tardes que jugando
pasaste en tanto que yo estaba bebiendo. |