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Esta tarde ya al nido has
regresado,
al nido en que aguardaba yo anhelante,
al nido que por ti he limpiado amante,
para evitar tus riñas y tu enfado..
Teniéndote en mis brazos, he besado
tus labios con ternura. En un instante
la tarde se ha tornado alucinante,
dando vida a un amor desenfrenado.
Ya en la noche, tranquila, estás
durmiendo
en tanto que yo escribo este poema,
pero el mejor poema quedó escrito
hace rato cuando te vi gimiendo,
ardiendo en esa llama que te quema,
ardor que alivia tu alma con un grito. |
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