Tienes carita de buena,
ya veremos si lo eres;
que luego nos causan pena,
cuando crecen, las mujeres.
Los hombres somos más tontos
aunque nos tomen por listos,
a engañar estamos prontos
pero ya estamos muy vistos.
Puede que sea machista
este pensamiento mío,
mas mi experiencia es muy lista
y ya de nadie me fío.
Es cierto que yo he hecho daño
con mis locas aventuras,
mas no duraron ni un año,
ni aún medio si es que me apuras.
Mas una mujer que engaña
no tiene rienda ni freno.
Si miente, miente con saña,
con ansias y con veneno.
Nosotros..., es el momento,
la pasión, la llamarada,
un incendio muy violento
que al cabo se queda en nada.
La mujer es diferente,
aún aquella que no es mala,
por simple placer te miente,
hiriendo como una bala.
Si crees que miento, haz memoria
de Adán en el Paraíso
pues bien relata la historia
que Eva ofreció y Adán quiso.
¿Y cómo no iba a querer
cuando miró la sonrisa
de aquella hermosa mujer?
Obedeció a toda prisa.
Y es que los hombres pensamos
muy poco con la mollera.
Nos dejan sentirnos amos
y hacemos lo que ella quiera.
Así que, niña, ya sabes
cómo triunfar en la vida:
Sonrisas, modales suaves
y ganarás la partida.
Deja que siempre ellos vean
que sobre ti tienen mando,
que sueñen, que se lo crean.
¡Y tú con el mazo dando..! |