¡Qué fantástico juego el
de ayer noche!
- Pasa a todo y luego a juego envida. -.
Me indicó mi colega de partida.
No di mus. - ¡A grande! -. Hizo un reproche
pero estaba tomada la medida.
Tres reyes que llevaba aquel fantoche
mas de reyes yo hacía un gran derroche
y cuatro le enseñé. Nunca en mi vida
me reí de tal forma sin quebranto.
- No querrías que me pasase a grande...
- Es que yo iba de mano y treinta y una.
- Los reyes para grande son un tanto
y por mucho que en mí la mano mande
para mí tal jugada era oportuna. -.
Así que les ganamos con descaro,
y el juego les salió bastante caro. |