Recuerdos de un ayer lejano
que en la memoria se pierden.
Hoy hace treinta y tres años
que me casé. Hoy es viernes
pero, en aquella mañana
de sábado, como hoy de fría,
todo mi ser confiaba,
todo alegre parecía.
¡Hay que ver cómo se pasan
los años, uno tras otro!
Rubio ayer, hoy peino canas;
ayer delgado, hoy gordo.
¡Cómo quisiera volver
a aquellos años lejanos!
Mas no es posible, que es
el tiempo el mayor tirano.
Pasará ese mismo tiempo
y yo ya no estaré aquí.
Ya mis cenizas, el viento
habrá esparcido, por fin.
Mas en un papel escritos
se quedarán estos versos:
Los versos que, como un grito,
han brotado de mi adentro.
Tal vez alguien los escuche
curioso y quiera leerlos.
Espero que en un estuche
dorado quiera meterlos.
Pues no es que valgan gran cosa,
que serán ripios pulidos,
pero reflejan mi historia,
y recuerdan que he vivido.
Hoy es trece de diciembre.
Es hoy la Santa Lucía.
Es seguro que por siempre
recordaré yo este día.
|