LXCI

Y se ríen de mí, de mi locura.
El amor es un juego para ellos.
Para ti y para mí, mi eterna musa,
es que, dime, ¿tan sólo ha sido eso?

Que yo puse en la fragua mi alma entera
y con ella mi dicha y sufrimiento.
¿Tú pusiste la vida o sólo era
aquello, para ti, cruel pasatiempo?



 

A poema anterior            A Menú                    A poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1