VIII

Eres la rosa más florida
que brotó en mi jardín,
eres la alondra más airosa
que surcó mi vivir.

Eres la dicha tan pedida
en mi triste gemir,
eres... aquella bella diosa
que en el alma sentí.


 

 

 

A Poema anterior            A Menú                    A poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1