|
LX
Has tirado los dados, sonriendo
y los puntos ganaron para ti.
La primera jugada sí fue tuya;
la segunda... no creo que sea así.
Que el azar te cedió lo que quisiste
y yo, ingenuo, los dados no truqué.
En la nueva partida he de hacer trampas,
venciendo como sea tu desdén.
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|