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XLVII
¿Qué hablarás con los otros
cuando digas
el cariño que, necio, te ofreció
un poeta tan pobre y tan inútil
que, inocente, su pecho te mostró?
Qué dirás no lo sé,
mas serán burlas.
Pero cuando tú, a solas, me recuerdes,
puede ser que las risas y las bromas
se conviertan en lágrimas ardientes.
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