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El orgullo
Fue el orgullo quien no quiso
que el amor nos animase.
Fue tu orgullo... y el mío, lo confieso.
Aunque el tuyo quizás fuese más grande.
Yo domino. Jamás tú cederías.
Yo mandando. Jamás tú doblegarte.
Eso fue: ¡Dos potencias que chocaron
y perdieron las dos en el combate!
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