Soneto

Cuando mis ojos te miran con pena
parece que veo un ángel de un cuadro
con cara de niño, travieso y alado,
de hoyuelos rosados la cara rellena.

Esos angelitos que juegan en rueda,
celebrando alegres las penas del Malo,
conducen tu imagen hermosa a mi lado
e, ingratos, al cabo, de nuevo la llevan.

No quieras ingrata conmigo ser nunca;
más bien tus favores concédeme amable.
De nuevo a mi lado tu amor te conduzca

y así te aseguro que yo seré afable.
De nuevo la llama de cariño luzca
en tu pecho ingrato... Que mi amor te gane.


A poema anterior                                  A Menú                            A poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1