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A un lado ya
las vanas...
A un lado ya las vanas ilusiones,
postergadas al fondo las quimeras,
con el alma radiante y voz potente
he cantado a la luz de las estrellas.
¡Y en mi voz no había rastro de las
lágrimas
que en un día turbaron mi alma entera!
Clara y limpia cual agua de la fuente,
brotaba como nunca antes lo hiciera...
¡Ya no había congojas ni tormentos
que velara el vibrar de aquellas cuerdas
que a los aires volaba ciegamente
como enseña feliz de vida nueva..!
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