|
Los dos solos
en la noche...
Los dos solos en la noche,
mirando frente a frente sin hablar,
comprendí cuán hermosa eras entonces
y por qué yo te quiero y te he de amar.
¡Comprendí tantas cosas que en el pecho
buscaban la respuesta sin hallar
que, aunque herida mi alma por el fuego,
yo supe que habrá un día en que vendrás.
A
poema anterior
A
Menú
A poema siguiente
|