¿Por qué amanece el día con tus besos
y acaba peleando como niños?
¿Por qué se trueca en rabia tan profunda
profundo como es nuestro cariño?
Los dos ya lo sabemos a fe cierta.
Al alba lo ilumina luz de día.
La noche lo ennegrece entre sus sombras.
¿Cuándo vas a venir por fin y a ser ya mía?
Para poder amarte a todas horas,
para tenerte cerca en todo instante,
para abrasarme en el fuego de tu boca
como nunca, mi amor, lo hiciera antes.
Para poder vivir toda tu vida,
saborear la miel de tus encantos...
¡Ay, niña que te enfadas por la noche!
¿Por qué habré de quererte yo así tanto?
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|