Ya estoy pensando en el día que me has dicho,
imaginando que llega de repente,
que mi alma estalla, gozosa de alegría
y la sonrisa en mi labio luce nuevamente.

¡Qué poco te ha costado hacer dichoso
a quien espera anhelante tus caricias!
Ya sueño con tenerte entre mis brazos,
acariciar tu piel con avaricia.

Soy pobre, ¿ves?, mas hoy soy rico.
Has llenado mi bolsa de ilusiones.
Con ellas tengo más que tienen muchos,
que el amor no se compra con doblones.

¡Ay, alma mía, cuánto deseo tenerte,
a mi lado tumbada, ardiendo en besos!
Otra vez, nuevamente, será el alba
aunque sea de noche. ¿Importa eso?

Y al partir, otra vez nuestras miradas
harán sentir a todo el mundo envidia,
que sabrán cuánto y cómo nos amamos,
cómo es del amor la maravilla.

¡Que se fastidien todos, no me importa!
Yo feliz estaré de haberte amado.
Y estando yo feliz, me río del mundo,
porque al ser yo feliz lo somos ambos.

Que a mí lo que me importa es tu sonrisa.
Los rencores del resto importan nada.
¡Ven a mis brazos pronto, quiero amarte!
¡Ven como siempre, como siempre al alba!

 

Poema anterior                                  Menú                         Poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1