Me has dicho que no me quieres
y no lo puedo creer.
No se puede en un momento
tanto cariño perder.
Te ha dado rabia lo dicho.
Lo comprendo y me arrepiento.
Comprende que esté nervioso.
Estoy en un mal momento.
Tú estás allí sola, enferma,
sin poder hacer yo nada.
Digo cosas sin sentirlas,
mi mente está enajenada.
¿Pero dudar de mi amor?
Eso no te lo consiento.
Porque sin ti es que no vivo,
porque sin ti es que estoy muerto.
¿Acaso quieres velar
de un cadáver triste y frío?
Mejor que des el calor
de tus labios a los míos.
¡Dejémonos ya de bromas!
Yo he dicho lo que no siento.
Tú no sientes lo que dices.
¡Pues vaya un par de elementos!
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