Ése tu amor inmenso que hoy me alienta,
seguro de él estoy, con la esperanza
de vivir a tu lado acaso un día,
manteniéndome vivo en estas horas bajas.
Sé que no duermes pensando en mis pesares.
Sé que por mí te preocupas. No descansas
cavilando sin pausa en las tormentas
que en este cruel momento me arrebatan.
Pero vive tranquila, vida mía,
que, aunque fuerzas yo tenga escasamente,
con ésas que me inspira el amor tuyo
sabré lograr erguirme, como siempre.
Porque quiero ser tuyo y que seas mía.
Si ahora el instante no es el adecuado,
puede que pronto el Destino sea propicio,
que me permita vivir siempre a tu lado.
Son barreras que pone la existencia,
producto de los años anteriores.
Tengamos confianza uno en el otro,
que al final triunfarán nuestros amores.
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